Se muestran los artículos pertenecientes a Febrero de 2008.

Los tejidos en la decoración (II)

Tapicerías: telas gruesas
Si con las cortinas y visillos buscamos telas finas que aporten ligereza, con los tejidos de las tapicerías lo que se pretende es vestir de resistencia los elementos que van a ser tapizados. Butacas, sofás, sillas, sillones, cabeceros o cojines estarán continuamente sometidos al paso de diferentes personas mientras que las cortinas sólo son removidas un par de veces al día; por eso tenemos que elegir telas gruesas, con un tinte sólido, resistentes al roce, preferiblemente lavables y, como se dice popularmente, más 'sufridas'.

El jacquard es la tela para tapizar más tradicional. Desde siempre, ha demostrado su gran adaptabilidad y resistencia. Si queremos asegurar buenos resultados y evitar el temido efecto 'piling' (especie de bolitas que aparecen con el roce), el jacquard es una opción segura. Otras telas muy empleadas en el arte del tapizado son el otomán, el alcántara, la loneta o el piqué. Por otro lado, el algodón o la mezcla de éste con otros sintéticos está teniendo hoy en día un gran empuje dentro del tapizado. También podemos elegir para tapizar pequeñas piezas la chenilla o el terciopelo, pero habrá que estar más pendiente de su cuidado.

Los colores de las telas
Además del material, otro de los aspectos que tendrás que cuidar a la hora de seleccionar las telas será la tonalidad de las mismas. De todos es conocida la fuerza del color y su lenguaje. Dependiendo de la gama tonal que más nos guste, dotaremos al ambiente de unas connotaciones u otras. Los colores se organizan en dos grandes grupos: los fríos y los calientes. Todo lo que apunte al azul estará colocado en el grupo de los fríos mientras que los cercanos al rojo, estarán en los calientes.

Es común pensar que los tonos fríos no dan calidez a un ambiente. Nada más lejos de la realidad, puesto que el azul es sinónimo de tranquilidad y sosiego. En este sentido, los que se decidan a teñir de rojo toda la casa no conseguirán darle a las habitaciones un toque más acogedor, sino estar todo el día nerviosos debido al poder estimulante de los tonos cálidos. Como siempre, lo ideal es el equilibrio.

Cuanto más claras sean las telas mayor será la sensación de luminosidad. Es por ello que los visillos suelen acercarse a los amarillos tenues o al beige, pero también podemos optar por azules, verdes, grises, naranjas o rosas, siempre que estén desaturados y dejen pasar la luz. Para crear contraste, nada mejor que elegir un sillón con un estampado llamativo, a cuadros o con motivos florales. Igualmente válida es la elección inversa: elegir unas cortinas de tonos vivos o con bordados y de material vaporoso y tapizar los sofás con una tela gruesa monocolor.

 

 

 

 

property in spain

property in costa blanca

property in costa de la luz

property in costa del sol 

06/02/2008 00:43 Autor: decora. Enlace permanente.

¿Cortinas o puertas para la ducha?

Colocar cortinas o puertas en la bañera o ducha es una de las numerosas disyuntivas que se te presentan al comprar una casa. ¿Cuáles son más elegantes? ¿Cuáles se ajustan mejor al presupuesto y al estilo de decoración planeado? Son sólo algunas de las preguntas a las que tratamos de responder antes de escoger entre una u otra opción.

Las cortinas

Ventajas

  • Son más baratas que las puertas.
  • Los precios varían desde 10 hasta 70 euros, mientras que en el caso de las puertas el importe se duplica o triplica.
  • Hay una mayor variedad de diseños.
  • "Cuando usamos cortinas es mucho más fácil lograr una decoración afín entre el estampado de éstas y las alfombras del baño, la sobrecama y el resto de los accesorios del cuarto" dice Rosemary Forrest, portavoz del Laboratorio Ecológico de la Universidad de Georgia, en Savannah.
  • En caso que te mudes de vivienda puedes llevarlas contigo.
  • Son más fáciles de instalar que las puertas. Es cuestión de colgar la cortina en las argollas que la unen al tubo, que funciona como sostén.

Inconvenientes

  • Para Rosemary, el mayor inconveniente de las cortinas es que "aún antes de aparecer las primeras señales de moho, ya están pegajosas". Esto atenta no sólo contra la higiene del baño sino también contra su apariencia.
  • Con el tiempo, la parte inferior de la cortina se va enrollando, lo cual facilita la acumulación del agua y jabón que más tarde se convertirán en moho.
  • Pero no sólo es desagradable el aspecto, sino la sensación de frialdad que transmite el roce con una cortina jabonosa. Las cortinas son más difíciles de limpiar que las puertas, pues requieren de mayor tiempo para quitar los residuos de jabón y agua acumulados en su textura.

property in spain

paus de madrid

chup.tv

videos de musica 

13/02/2008 11:32 Autor: decora. Enlace permanente.


Blog creado con Blogia. Derechos de autor con . Estadísticas. Suscribir RSS. Admin.

[Blogia apoya los Premios Bitacoras.com 2008 | Medio Oficial: ADN.es]