Se muestran los artículos pertenecientes a Abril de 2007.
Monográfico - Color rosa
Voy a postear una serie de monográficos sobre colores para pintar vuestra casa, empezaré por el rosa :
El rosa ha sido víctima de los prejuicios de mucha gente por miedo a que su uso otorgara un aire demasiado cursi a sus casas. Si bien es cierto que dependiendo del tono y de la cantidad puede llegar a cansar o parecer demasiado infantil, un uso apropiado lo convertirá en un aliado excelente para tu hogar.
Las conexiones psicológicas que se le atribuyen hacen referencia al amor, pero con un matiz más tierno que el rojo, el cual se acerca más a la pasión. Pese a ser un color cálido, actúa como calmante en los sitios en los que aparece. Esta mezcla de afectividad y tranquilidad le hace único en la escala cromática.
Apacible y versátil
Inevitablemente emparentado con lo femenino, difícilmente encontrará sitio en el cuarto de un chico adolescente. Esto, sin embargo, no impedirá que podamos emplearlo con profusión en el resto de nuestra casa. Cocinas, baños, salones y el resto de dormitorios podrán recibir su visita perfectamente.
La hospitalidad que emana de él, su calidez y su aura de bondad facilitarán nuestra labor a la hora de decorar nuestros salones. Unos tonos pálidos en las paredes o algo más fuertes en los cojines crearán esas sensaciones tan apreciadas en estas estancias.
No sólo para ellas
El empleo en los cuartos no está limitado al de las niñas. La gama del rosa tiene numerosas opciones elegantes y totalmente válidas para un dormitorio de adultos. Si a esto le sumamos que facilita el sueño y el descanso por el optimismo que desprende, no hay razón para no tenerlo en consideración para nuestra propia habitación.
En el baño, escogiendo tonalidades cercanas a los colores carne, incrementaremos la impresión de poseer una piel saludable, además de hacer nuestras duchas y baños mucho más agradables. Si en vez de estos efectos apacibles preferimos algo más animado, optaremos por valores más brillantes y alegres.
Rejuvenece tu casa
La cocina podrá servirse igualmente de este júbilo que proporciona el rosa para amenizar aquellas que estén basadas en neutros. Así, romperemos la monotonía con desenfado, aportando una apariencia juvenil y optimista. Su cercanía con el naranja, el color de los alimentos, animará también el apetito de los comensales.
Los rincones dedicados a la concentración no son los más adecuados para él, pues resulta demasiado blando, disperso y puede acarrear distracciones innecesarias. Por lo tanto, lo alejaremos de las salas de estudio o de los espacios de lectura que hayamos dispuesto en casa.
Cambiar con las estaciones
Para combinarlo existen multitud de posibilidades entre las que elegir. Incluso puedes variar dependiendo de la estación del año en que te encuentres, ya que la cantidad de luz será distinta. En verano atrévete con fucsias y frambuesas, mientras que para el invierno puedes dejar un rosa amarillento o salmón para asegurarte una mayor luminosidad.
Normalmente, lo encontraremos acompañado por blancos, beiges y demás tonos claros. En cualquier estancia en la que se cuente entre ellos, la atmósfera de intimidad será realmente acogedora y ligera. Además, nos servirá para ganar claridad en aquellos lugares que lo necesiten.
Esquemas monocromos
Si el rojo nos resulta excesivamente agresivo para nuestro dormitorio, prueba con el fucsia o el malva que, a la vez que relajan, tienen un alto grado de calidez. Incluso puedes emplear rojos, violetas, lilas y rosas en la misma sala, aunque tendrás que servirte del blanco para que el resultado no sea cargante.
En la doctrina del Feng Shui el rosa comparte con el rojo y el naranja su vinculación al elemento fuego, aunque posee una menor intensidad que éstos. Llamará a la comunicación y a la jovialidad entre las personas, remarcando así su condición de ser apropiado para salones y zonas comunes.
Monográfico - Color rojo
El rojo es el color del amor, de la sangre, de la pasión desmedida y del impulso vital. Posee la capacidad de incitar a la actividad física, incluso a la violencia. También significa advertencia o peligro. Pero es, sobre todo, una posibilidad más a la hora de decorar nuestro hogar.
Al ser un color cálido tendremos cuidado al administrar su uso. Debido a su intensidad, generalmente se ve limitado a ocasiones puntuales en las que se quiere romper la monotonía de un color predominante o añadir dinamismo al conjunto. Pese a esto, hay quienes no marcan ningún límite específico a la hora de darle protagonismo en su casa.
Elección valiente
Si queremos pasar de los convencionalismos y pintar las paredes de este color, tendremos que usar todos los recursos a nuestra disposición para conciliar el resultado del conjunto. El blanco, como siempre, será clave para rebajar la tensión y la sensación de agobio que pudiera producir un tono tan intenso.
Si quieres estar a la última y no tienes miedo al qué dirán, atrévete a unirlo al negro. Así, la fuerza que ambos poseen se multiplicará, y tus visitas no podrán quitarle la vista de encima a cada rincón de tu hogar. Para añadir un toque juvenil apuesta por azules y amarillos brillantes, el impacto está asegurado.
De todas formas, la función predominante del rojo es resaltar rincones o ejercer de contrapunto ante gamas frías para que éstas no resulten pesadas o aburridas. Un único jarrón rojo puede sorprender por la cantidad de energía visual que es capaz de irradiar, llenando toda una sala por sí mismo.
Para niños y mayores
Sorprendentemente, y con la compañía adecuada, tendrá cabida en el cuarto de los más pequeños. Rosa y blanco harán que nuestro protagonista cree ambientes llenos de alegría y diversión, en los que se respire cariño y ternura. La influencia de estos colores dulcificará las sensaciones que habitualmente acompañan a nuestro protagonista.
Pese a incitar a la actividad y a la rapidez no es un la elección apropiada para un lugar de trabajo que requiera concentración, pues tiende a provocar distracción y desorden, sobre todo si lo usamos de manera extensa. Esto obliga a que su presencia en los dormitorios de los adultos sea moderada. Sin embargo, las personas apáticas o depresivas podrán aprovecharse de estas cualidades y agradecerán su presencia en sus cuartos. Un despertador, una lámpara de noche o el marco de un espejo serán capaces de estimular el ánimo.
La agilidad que transmite lo convierte en una opción perfecta para las zonas de tránsito, al aumentar la impresión de movimiento y ligereza. Puede ser la solución ideal para un recibidor de dimensiones no muy amplias. Además, dará una primera impresión imponente de nuestra casa.
Calentar habitaciones
Podremos servirnos de su capacidad para aumentar la sensación térmica para encontrarle un hueco en aquellas estancias orientadas al Norte y que, por lo tanto, reciben una menor cantidad de luz a lo largo del día. Unas cortinas de este tono ampliarán notoriamente la luminosidad de la sala.
Junto a naranjas, amarillos y marrones simboliza el fuego para el Feng Shui. Se le asocia con las formas triangulares, que representan a su vez el movimiento. El centro de la casa y los salones serán los destinos principales de este color a la hora de armonizar tu hogar.
Monográfico - Color verde
Una de las peculiaridades del verde es que, dependiendo de su tonalidad, puede ser frío o caliente. Se obtiene de la mezcla de dos primarios: azul y amarillo. Si se tiende hacia el primero resultará reflexivo, y si se inclina hacia el segundo, nos dará impresión de ambiente soleado. Por ello, nos encontramos ante un color que ofrece múltiples posibilidades de combinación para lograr diferentes sensaciones.
Tradicionalmente, se le asocia con la esperanza, la naturaleza o la salud, síntomas de vitalidad y bienestar. Incluso se le suelen atribuir cualidades curativas, como favorecer la digestión o paliar el insomnio al crear ambientes apacibles para el descanso. Por su relación con el azul también se cree que fomenta la creatividad cuando nos encontramos ante los tramos más oscuros de la gama.
Un toque de frescor<
Generalmente, los tonos pastel son usados para pintar paredes pues confieren un aire liviano, alegre y espacioso a las estancias que iluminan. Así podremos usarlo sin miedo, aunque con precaución, en grandes superficies sin que pueda resultar monótono o cargante. Los verdes intensos, debido a su fuerza y presencia, deberemos dejarlos para los detalles. Hay incluso personas que desaconsejan usar el verde más allá de los pequeños complementos o los lugares de paso.
Si preferimos usar un verde fuerte en un lugar amplio tendremos que recordar que es una elección arriesgada. En ocasiones, pintar sólo una pared será suficiente para dar ese aspecto innovador y original que estamos buscando para nuestra casa. Su fama de color difícil de combinar, aunque merecida en parte, podremos superarla con unas composiciones bien escogidas.
Cómo combinarlo
Una mezcla de colores análogos, que tenga como base el verde, podría estar formada por uno claro como dominante (en las paredes y/o en el techo), un verde agua como secundario (por ejemplo, en el mobiliario) y rematarse con toques de azul pálido (jarrones, ceniceros, lámparas…) para dar variedad y viveza a la mezcla. Otros colores que podremos usar por su proximidad cromática son el naranja o el violeta, si hemos utilizado tonalidades claras u oscuras respectivamente.
La creación de un esquema monocromo puede presentar algunas dificultades. Para afrontarlas nos serán útiles las consideraciones ya mencionadas de emplear un verde más claro como color principal e ir aumentando la intensidad del mismo a medida que disminuimos la cantidad de su uso. Aunque se pueda saltar la regla monocroma, el uso del blanco nos servirá para descargar ambientes excesivamente pigmentados.
Si lo que perseguimos es una combinación más radical y con mayor fuerza, un contraste complementario será la solución. Para ello usaremos el contrario del verde, el rojo. Haremos que uno de los dos sea el principal para optimizar el contraste. También seremos cuidadosos en la elección exacta de los colores, pues una mala elección provocaría un efecto chocante y poco vistoso.
Habitación por habitación
Por habitaciones, podremos utilizarlo en salones, cocinas, baños, dormitorios y, en general, en cualquier lugar al que queramos dotar de frescura. En los baños se suele emplear en combinación con blancos y azules, consiguiendo una sensación de frescura y limpieza. En los dormitorios hará aparición, principalmente, en los de los niños, generando ambientes muy habitables y alegres por el día, y acogedores por la noche.
Las plantas son una buena solución para todos aquellos indecisos que están pensando en introducir el verde en sus casas pero no están seguros de los resultados, o para aquellos que se conforman con añadir tan sólo un pequeño detalle. Gracias a ellas podrán comprobar sin miedo los beneficios que puede aportar a nuestra vida un poco de este color. Además será mucho más sencillo, en caso de que no nos guste el resultado, deshacernos de la planta que, por ejemplo, repintar una pared.
Ahora sólo nos falta saber qué efecto queremos conseguir con el verde en nuestra casa, la ligereza de un tono claro o la introspección y quietud de uno oscuro; una aplicación masiva o apuntes aislados y concretos. Un uso apropiado será capaz de cubrir todas nuestras necesidades decorativas a la perfección y demostrará nuestro buen gusto si logramos combinarlo correctamente.
Monográficos - Gris, el color neutro
El gris es el color neutro por antonomasia. Se encuentra a medio camino entre el negro y el blanco y, en cierto modo, a medio camino de cualquier otro color. A veces se le ha dado un significado de resignación, otras de espiritualidad. Ambas son incorrectas, puesto que su auténtico valor es la carencia de cualquiera de ellos.
No debemos pensar que por esta ausencia de sentido no hemos usarlo en nuestro hogar. Muy al contrario, al no tener la pasión del rojo o la sobriedad del negro, sirve indistintamente para combinar con ellos o con el resto de gamas del espectro visual.
Característica exclusiva
Únicamente el blanco le iguala en esa capacidad de armonizar con el conjunto. Sin embargo, el beige altera las impresiones de los otros colores con los que se mezcla, mientras que el gris, hará que éstas permanezcan intactas. Así, una pared roja continuará teniendo la misma fuerza sin que la intromisión del blanco rebaje su tensión y vigor.
| Pese a esta cualidad exclusiva, el gris no se ha empleado en exceso en decoración, aunque esta tendencia se está invirtiendo. Además, todas las casas, sin darse cuenta, tienen una mayor presencia de este color de la que creen: aceros, aluminios, cuberterías, griferías o baterías de cocina le hacen casi omnipresente en nuestro hogar. Infinitas posibilidades Esta combinación tonal es muy recurrente en el minimalismo, corriente en la que la sencillez de líneas y formas se acentúa por la simplicidad de los tonos escogidos. Pero, igual que a estilos modernos, nuestro protagonista puede añadirse a estilos étnicos en sus tonos piedra, los cuales, indiscutiblemente, conferirán un toque natural al conjunto.
|
Violeta - Tranquilo y espiritual
El violeta es, probablemente, el color con más connotaciones espirituales. Las religiones, tanto orientales como occidentales, lo han usado como símbolo del misticismo, la santidad, la pureza o el luto. Vamos a ver cómo puedes añadir algunas de estas emociones a tu hogar.
Como siempre, dependiendo del tono que elijas las impresiones que causes variarán. Sin embargo, algunas de ellas son comunes a toda la gama. La tranquilidad y el sosiego irán siempre de su mano, pues la capacidad sedante es la característica distintiva de todos los colores fríos.
Distintos grados, distintas sensaciones
Si aclaramos la mezcla obtendremos una mayor delicadeza, a la vez que podremos usarlo en superficies mayores al aumentar su ligereza. Los tonos muy saturados, cercanos al morado oscuro, los emplearemos aisladamente, con lo que originaremos efectos realmente interesantes.
Es un color que tiene escasa capacidad para reflejar la luz lo que, unido a la impresión de profundidad que le acompaña, nos obligará a tener cuidado si no queremos transformar esos ambientes reposados que buscamos en incómodos, plomizos o melancólicos.
Desenfadado o sobrio
Las opciones a la hora de acompañarle son numerosas. Un decorador 'pop' usaría un verde lima para sorprender con un contraste marcado y llamativo. Aplicando esta combinación, llenaríamos la estancia de unas vibraciones muy especiales, al tiempo que le daríamos amplitud de forma sencilla.
Otra elección juvenil aunque menos chillona la forman la unión de lavandas y amarillos anaranjados. El resultado, aunque visualmente menos impactante, también rejuvenecerá la casa que ocupe. Sin embargo, si lo que tratamos de encontrar son ideas más convencionales o clásicas, el violeta no nos defraudará.
Las variedades más fuertes combinadas con complementos dorados o con tonos crema y pastel conferirán a nuestra casa una elegancia distinguida además de ser una solución mucho más original que las usadas habitualmente. Incluso aportará un tono de formalidad y dignidad muy superior a las propuestas tradicionales.
Creando el rincón perfecto
Su habilidad para crear espacios en los que reine la calma hace de este color una elección idónea para lugares en los que se necesite concentración, como salas de estudio o lectura, en las que estimulará la actividad intelectual. Aquí podrá juntarse con azules y verdes para intensificar esta sensación.
En las habitaciones favorecerá la tranquilidad y con ello el sueño. Sin embargo, no es aconsejable en las de los más pequeños a no ser que se trata de pequeños detalles. Por el contrario, el cuarto de un adolescente quedará perfecto con este color vistiendo sus paredes.
Paz absoluta
En la cocina es menos habitual verle, ya que el nivel de relax que llega a producir puede ser contraproducente en un lugar dominado por la comida y los alimentos. Su cercanía al mundo del pensamiento y la metafísica le alejan de uno de los lugares de la casa con un significado y utilidad más prosaicos.
![]() | ![]() |
En los baños también es posible hallarle hueco. Una ducha o un baño relajante lo serán aún más si incluimos este tonificante color, convirtiendo el ritual higiénico en la manera perfecta de acabar el día.Además, su facilidad para aparecer entre los clásicos verdes y azules que predominan en esta parte de la casa ayuda que no desentone en ningún momento.
Esta capacidad de trascendencia también aparece reflejada en las enseñanzas del Feng Shui, ya que para éste el violeta significa espiritualidad, alejamiento del mundo físico y clarividencia. En una habitación sería sinónimo de individualidad, libertad e inspiración.
Monográfico - Negro
Pocos colores provocan sentimientos tan controvertidos como el negro. Por desgracia, todavía hay demasiadas personas que recelan ante la posibilidad de usarlo como una alternativa decorativa dentro de su hogar. Para hacer desaparecer estos reparos, hemos preparado un monográfico con las claves para saber cómo y cuando usarlo.
El negro es, sin duda, uno de los colores con mayores y más potentes connotaciones psicológicas. Tradicionalmente, se le ha asociado con ideas negativas como la muerte o la mala suerte. Sin embargo, únicamente un uso desmesurado podría provocar estas impresiones en nuestra vivienda. Empleado en su justa medida resulta sinónimo de distinción.
Un dúo extraordinario
Un empleo correcto dará impresión de elegancia, modernidad y pureza. Además, centrará en él todas las miradas debido a su fuerte impacto visual. Puedes valerte de su carácter neutro para hacerlo combinar con otros tonos más vivos en gran cantidad de ambientes y espacios. En este sentido, la pareja formada por el blanco y el negro cumplirá nuestras expectativas.
![]() | ![]() | ![]() |
El minimalismo fue uno de los estilos que se apoyó con más insistencia en este contraste de carácter extremo, jugando con el aura de misterio del negro combinada con la claridad deslumbrante del blanco. Muchos diseñadores actuales ven en el blanco su compañero ideal, ayudando a refrescar el ambiente y a aumentar la luminosidad.
De la cocina al salón
Hay que recordar que es una tonalidad que no refleja la luz, lo que hace que aumente la temperatura. Es por ello que debemos tener cuidado si queremos usarlo en nuestra cocina, un lugar ya caluroso de por sí. Existen modelos lacados en negro que transmiten buenas vibraciones, pero habrá que llevar luz a los fogones haciendo nuestros materiales brillantes capaces de multiplicarla, como revestimientos de azulejo o menaje de cristal y porcelana.
n salón espacioso aceptará perfectamente la presencia de este color. Una buena solución si nos atraen los tonos oscuros es decantarnos por el wengué o el iroco, dos tintes de madera muy cercanos al negro que actualmente causan furor. Pequeñas pinceladas de colores cálidos añadirán dinamismo. En el caso de disponer de una estancia reducida, habrá que ser cuidadosos para no disminuir la sensación espacial. Si ampliamos ésta mediante colores expansivos como el azul o el blanco, podremos añadir, sin problemas, algunas notas de negro. Un cojín de este tono en un sofá claro sería un ejemplo perfecto.
El lugar de descanso
El ajedrezado, formado por la sucesión de cuadrados blancos y negros, es un clásico que nunca pasa de moda y que acepta otras combinaciones cromáticas igual de atractivas. Pocos quedarán indiferentes ante un dormitorio que se atreva a vestir su suelo con este diseño tan característico. Si quieres ir aún más allá, te invitamos a aumentar la proporción de colores cálidos en tus combinaciones. Naranjas, rojos y amarillos harán que tus habitaciones se conviertan en auténticos hervideros de energía. Pero cuidado, es una propuesta muy arriesgada que podría resultar agobiante y opresiva.
| Lo descartaremos completamente dentro de aquellas habitaciones que necesiten transmitir optimismo de forma explícita. Así pues, desaconsejamos su uso en habitaciones de enfermos, ancianos o cuartos de niños, en los que sí que podría llegar a provocar sensaciones lúgubres y poco apropiadas. También resulta una mala elección para pintar las paredes de recibidores y pasillos, debido a su capacidad para estrechar los espacios. En los baños, monopolizados históricamente por el blanco, el verde y el azul, poco a poco está empezando a aparecer con mayor frecuencia. La actual adopción del Feng Shui en muchas casas está propiciando su implantación debido a que, según esta creencia oriental, el negro representa el agua. En tu mano está el transmitir fuerza combinándolo con los colores apropiados o implantar una elegante serenidad dejándole solo. |
Monográfico - Amarillo (parte 1)
Una de las principales preocupaciones de todos los hogares es saber cuánta luz reciben y si ésta es suficiente. Si no tenemos la suerte de contar con una casa especialmente luminosa, disponemos de un aliado que nos ayudará a conseguir toda la que necesitemos: el amarillo.
Asociado con el sol, posee su misma capacidad para deslumbrar, pues es el color que antes percibe el ojo humano. Simboliza el júbilo, la inteligencia, el poder e invita a la actividad tanto física como intelectual. Incluso puede llegar a reflejar arrogancia y envidia. Es tanta su energía que puede agotar la vista.
Alegría para tu hogar
Esta fuerza hace que tengamos que ser cuidadosos a la hora de darle cobijo y de escoger los tonos que usaremos. Dependiendo de los mismos, podremos crear ambientes acogedores más reposados o espacios joviales y optimistas. En ambos casos propiciará estados relacionados con el buen humor.
Para iluminar una estancia de gran tamaño emplearemos, preferentemente, valores claros de la escala cromática, para evitar que el resultado pueda ser irritante. En cualquier caso, si optamos por un amarillo menos apagado podremos contrarrestar el efecto con malvas, verdes o azules que enfríen y armonicen la mezcla.
Sobrio o arriesgado
Una combinación de colores análogos puede crear ambientes fascinantes y resplandecientes, sobre todo en espacios amplios que permitan jugar con los diversos componentes. Ocres y mostazas acompañados de blancos, verdes y un mobiliario en madera nos acercarán a estilos como el rústico y el colonial.
![]() | ![]() |
Si el estilo que buscamos es más actual, puedes escoger entre la gama de amarillos limón, pigmento habitual de decoraciones kitsch y pop, y unirlo a naranjas, rojos y verdes brillantes. El resultado será juvenil y desenfadado, pero tendremos que cuidar que no sea también excesivo.
Monográfico - Amarillo (Parte 2)
Elección polivalente
Los lugares de paso, como entradas o vestíbulos, son apropiados para su uso, ya que agilizará la transición gracias a su viveza. Otro espacio idóneo son aquellas habitaciones reducidas y sin ventanas. El amarillo empujará las paredes ensanchando el tamaño a la vez que aumentará la claridad de la estancia.
Para el Feng Shui este color es la encarnación de la tierra, lo que le atribuye unas funciones y unas contraindicaciones específicas. Su hábitat natural serán la cocina y el comedor, así como las habitaciones de personas que tiendan a la melancolía o la apatía. No deberemos usarlo en los baños al ser el contrario natural del agua.
Como podemos ver, una herramienta tan útil para modificar la luz y el tamaño no puede ser pasada por alto. Si a esto le añadimos su capacidad para animar cualquier rincón, tendremos la respuesta a por qué es tan necesario saber darle al amarillo la oportunidad para que luzca en nuestra casa.

Los baños generalmente presentarán griferías cromadas. Aun en caso de que no lo hicieran, ligeros aportes de este color nunca vendrán mal a la hora de escapar de los repetitivos esquemas de blancos y azules que suelen acabar convirtiéndose en monótonos. Para ello contamos con los complementos de soporte y 







