Subwoofer: vive el sonido más de cerca
La tecnología de la que se puede disfrutar hoy en día en los hogares es asombrosa. La espectacularidad de los juegos de ordenador o las reproducciones en DVD obligan a que el equipamiento de sonido compuesto por los dos pequeños altavoces junto al monitor, vaya pasando a la historia. La solución más sencilla para disfrutar de un buen sonido es incorporar un subwoofer junto a los altavoces satélites.
El subwoofer permite potenciar los graves (con frecuencias que van entre 20 Hz y 150Hz) para darle más espectacularidad y vigor al sonido. De esta forma, los altavoces satélites sólo se encargan de reproducir frecuencias medio-altas, con lo que la distorsión es menor que en los equipos que no lo incorporan.
Los subwoofers que te mostramos a continuación, los puedes encontrar en Redcoon.
| KEF PSW 1000.2 |
Este subwoofer presenta un modelo muy elegante y disimulado a la hora de ponerlo como un elemento más de tu hogar. Lo puedes encontrar en colores como el arce (el que muestra la imagen), manzano y negro. Alcanza una potencia de 100 W. El altavoz en sí tiene una medida de 200 mm. y con él disfrutarás al máximo tanto de una película como de tus discos favoritos. Las dimensiones del subwoofer entero son de 360 x 320 x 320 mm. Dispone de un filtro paso bajo conmutable que oscila entre los 12dB. y los 24dB. Tiene una salida máxima de 109 dB. y permite ajustar el nivel, la frecuencia y la base. Incluye un conmutador de tierra.
Precio: 269 €.
Más fáciles de limpiar que las cortinas. Con un paño o toalla de papel y una pequeña cantidad de cloro, pueden llegar a lucir como nuevas.
Rosemary tardó unos años en encontrar la solución que satisficiera sus demandas. "No me gustan las cortinas plásticas porque nunca están completamente limpias. Por esto decidí probar con cortinas de tela", explica Rosemary. "No sólo son bonitas sino que son más fáciles de limpiar que las cortinas plásticas y las puertas".
triplica.
Para Rosemary, el mayor inconveniente de las cortinas es que "aún antes de aparecer las primeras señales de moho, ya están pegajosas". Esto atenta no sólo contra la higiene del baño sino también contra su apariencia. 










gusta el efecto del
Agrega pedazos de moldura y empapelado a los gabinetes de cocina. Toma las medidas del rectángulo del frente de la despensa y las puertas (incluyendo la parte interior). Calcula un centímetro o dos de más. Divide con el marcador los rectángulos en tableros del mismo tamaño. Corta esponjas de celulosa de la medida de los rectángulos. Sumerge las esponjas en pegamento y presiónalas sobre la superficie de la puerta formando un cuadriculado. Deja que seque. Corta diseños del empapelado. Pégalos en cada panel con pegamento al azar, para formar un diseño libre.
Tu sofá no sólo tiene que cuidar una cara exterior, sino que también debes prestar atención a su relleno. Te damos una pista: el relleno inicial de estos muebles tiene mayor volumen visual que el estimado durante la vida de los mismos. Tienes que preguntarle al encargado de la tienda el material con el que se han llenado los almohadones, brazos, etc. que conforman la pieza, ya que hay diferentes tipos tales como la pluma, el bultex, la goma espuma, etc.
En cuanto al material utilizado para fabricar los sofás, el más habitual y el de mejor calidad es la madera y, concretamente, la de pino y la de haya. La estructura suele estar construida con maderas macizas seleccionadas que garantizan una larga duración. Para evitar roturas durante el transporte o dejar la puerta abierta a posible recambios, las patas pueden ser enroscables o estar rematadas con ruedas, un aspecto este último importante si aún no tienes clara la pared sobre la que apoyará. Así, serás capaz de moverlo sin esfuerzo.
Es importante que el sofá encaje bien en el espacio que se le destina, y que las medidas sean las idóneas. Tratándose de un elemento tan grande, será el que probablemente domine el espacio, por lo que conviene medir a conciencia antes de dar el paso. También hay que prestar atención a la forma del mismo, los brazos, las patas... Como volumen predominante, debe elegirse acorde a otras piezas de gran volumen que estén en la misma estancia, y procurar que las líneas sean parecidas. La armonía depende de la combinación acertada entre el mobiliario y los objetos decorativos.
En el caso de que tengas niños o mascotas y no quieras que la tapicería sufra, es recomendable la utilización de fundas: son muy prácticas, lavables y fáciles de colocar. Además, existen muchas marcas que venden las llamadas 'fundas universales', válidas para cualquier sofá. No creas que estos complementos no atenderán a unos mínimos requisitos de estilo; se ha avanzado mucho en este campo. Por último, recuerda que el sofá debe caminar al paso que marque tu vida, tus gustos y tus necesidades.
En función del espacio, también hallarás propuestas que difieren en tamaño, puesto que se trata de un artículo en el que se han vertido grandes dosis de inventiva para lograr adaptarlo a las necesidades de cualquier demanda: desde el de dos o tres plazas hasta el socorrido sofá-cama o la versión nido, pasando por los modelos que incorporan rinconera o los que incluyen un chaise longe. Los metros de la habitación mandan, pero también es vital que el sofá no engulla la estancia sin dejar lugar para otros muebles esenciales.
Otra manera es hacer ambientadores de modo natural. Para ello, no tenemos más que comprar un pequeño tarro de cristal, que también sea decorativo, y llenarlo con aceites esenciales aromáticos. Abrir el tarro periódicamente permitirá desprender fragancias muy agradables por todo el hogar. Los aceites se pueden mezclar y crear aromas variados, o bien diluir en alcohol, para atenuar su efecto.
Utilizaremos pétalos de flores recolectados del jardín o de flores compradas, que dejaremos secar en frascos poco profundos con una capa de arena. Tras dos semanas se habrán secado. Otro sistema es utilizando toda la flor: se cuelga por el tallo boca abajo, sin las hojas, o bien todo un ramo atado y colgado al pomo de una puerta.
Una vez secas, introduciremos los pétalos en un tarro de cristal que completaremos con aceites aromáticos (de lavanda, laurel, jengibre, almendra, eucalipto, clavo, etcétera), piel de frutas (cítricos, por ejemplo, que ofrecen fragancias muy frescas), algunas especias, así como hierbas medicinales y aromáticas. Cuantas más combinaciones hagas, antes llegarás al perfume que estás buscando para tu casa.
Otro punto importante es que los espacios domésticos exigen fragancias diferentes. Por ejemplo, para evitar mezclas de olores que afecten al gusto de los alimentos, tendremos que ser especialmente cuidadosos con los aromas de la cocina o el comedor. Nunca recurriremos a productos que se usen entre fogones, como aromas frutales o basados en especias, ya que podemos estropear el sabor de un buen menú.
Prepara el té del sabor y color que prefieras y vuélcalo en un recipiente de suficiente profundidad para sumergir la tela que quieras teñir.
Para despejar un salón de posibles accesorios innecesarios, nada mejor que un buen sistema de armarios donde ordenarlos. Lamentablemente, en las habitaciones angostas resulta complicado colocar un gran mueble, porque acaba saturando toda la sala. Es preferible que te decantes por los módulos, ya que así los adaptarás al hueco que tengas disponible, casi como si fuera mobiliario a medida. Combina las vitrinas y los frentes abiertos en la parte superior con las puertas ciegas en los armarios bajos.
Los pequeños detalles nos ayudarán en nuestro propósito de ganar más amplitud en el salón. Los materiales son determinantes para las sensaciones que se transmiten desde este cuarto, por lo que debemos evitar los de apariencia pesada, visualmente hablando, como las maderas nobles y oscuras. Los conjuntos tradicionales para exteriores, como los de fibras naturales o artificiales, se consolidan como los de mayor ligereza visual.
Otro de los trucos que propician que la luminosidad aumente es el uso de espejos. Gracias a sus reflejos podemos multiplicar la cantidad de luz, ya sea ésta artificial o natural. Además conseguirás otro efecto visual, gracias a la mayor profundidad del reflejo, que parece duplicar la estancia.
La utilización de un mismo mueble para funciones diferentes debe ser una de las metas de cualquier persona interesada en ahorrar espacio. Por ejemplo, puedes jugar con una mesa baja que a la vez actúe de mesa de servicio o de asiento y, además, puedes aprovechar el hueco debajo de la misma para guardar unos pufs o unos simples taburetes.
La luminosidad es una de las variables que más influye para que un espacio determinado parezca más grande. Para repartir la luz que llega a nuestra casa, nuestros mejores aliados serán los tonos claros, que reflejan la luz y ayudan a que se reparta por toda la casa. Crudos, pasteles, beiges y en general cualquier color claro, ayudan a nuestro propósito. Si optas por el
De todos modos, lo más frecuente es que nuestro pasillo posea unas dimensiones normales, de modo que no será necesario el servirnos de estas ayudas para lograr que sea proporcionado. En tal caso, unos cuarterones de madera son una elección sobria y distinguida, que asegura un resultado elegante y discreto.