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Trucos para aprovechar tu salón
El cuarto de estar o salón es el indiscutible rey del hogar en cuanto a decoración se refiere. Si nos fijamos bien, pocas casas se distribuyen al margen de esta estancia y, en realidad, ésta preside y determina la disposición de todo el conjunto. No en vano, el salón es el centro de nuestra vida social, donde hacemos las reuniones con los amigos o conversamos con la familia.
Precisamente por el elevado uso que hacemos del cuarto de estar o salón, la variedad de muebles y accesorios que se necesita es alta: sillas, sofás, mesas de comedor y de centro, muebles auxiliares para la televisión o el equipo de música... La lista puede hacerse larguísima y dependerá de las necesidades de cada uno. No es difícil imaginar entonces que, incluso los ambientes más agradecidos, lleguen a saturarse y nos parezcan aún más pequeños de lo que son en realidad.
Dale color
La luminosidad es una de las variables que más influye para que un espacio determinado parezca más grande. Para repartir la luz que llega a nuestra casa, nuestros mejores aliados serán los tonos claros, que reflejan la luz y ayudan a que se reparta por toda la casa. Crudos, pasteles, beiges y en general cualquier color claro, ayudan a nuestro propósito. Si optas por el blanco conseguirás un efecto único de luminosidad y frescor añadiendo unas gotitas de azul a la pintura.
Debes tener cuidado de seguir una misma base de tonos neutros, no sólo para las paredes, sino también para las tapicerías, suelo, cortinas, etc. Introducir accesorios un poco más oscuros te ayudará a crear mayor profundidad visual: prueba con los estores o cortinas.
Trucos para aprovechar tu salón (2)
Reflejos de vida
Otro de los trucos que propician que la luminosidad aumente es el uso de espejos. Gracias a sus reflejos podemos multiplicar la cantidad de luz, ya sea ésta artificial o natural. Además conseguirás otro efecto visual, gracias a la mayor profundidad del reflejo, que parece duplicar la estancia.
No debemos olvidar que el espejo debe ser considerado también como otro elemento ornamental en sí mismo, y no como un mero instrumento técnico. Debemos por lo tanto cuidar el estilo del mismo para que sea el apropiado y no desentone; atención especial merece el marco, cuyo tono y acabado debe coordinar con el resto de elementos.
Versatilidad
La utilización de un mismo mueble para funciones diferentes debe ser una de las metas de cualquier persona interesada en ahorrar espacio. Por ejemplo, puedes jugar con una mesa baja que a la vez actúe de mesa de servicio o de asiento y, además, puedes aprovechar el hueco debajo de la misma para guardar unos pufs o unos simples taburetes.
Los pufs arcón, huecos para facilitar el almacenaje, los sofás cama o las mesas nido son otras opciones donde la multifuncionalidad es la protagonista. Existe otra modalidad de pufs, muy apropiados para el salón porque, además de proporcionar asiento, son convertibles en cama y apenas ocupan espacio.
Trucos para aprovechar tu salón (3)
Almacenaje a la vista
Para despejar un salón de posibles accesorios innecesarios, nada mejor que un buen sistema de armarios donde ordenarlos. Lamentablemente, en las habitaciones angostas resulta complicado colocar un gran mueble, porque acaba saturando toda la sala. Es preferible que te decantes por los módulos, ya que así los adaptarás al hueco que tengas disponible, casi como si fuera mobiliario a medida. Combina las vitrinas y los frentes abiertos en la parte superior con las puertas ciegas en los armarios bajos.
Especial mención requieren las librerías, ya que suelen formar parte del mobiliario típico del salón. De cristal translúcido, o con unas simples estanterías, liberarás de objetos las zonas centrales del salón, aunque siempre los podrás tener a mano para cuando los necesites. Elige estanterías actuales, sin la pesadez visual de las de corte clásico. Opta por instalar luz dentro de la pieza, que además crea un rico efecto de vitrina de exposición. Las de escayola pueden solucionarte algunos de los problemas más complicados, aprovechando los entrantes, huecos de obra o esquinas del salón.
Trucos eficientes
Los pequeños detalles nos ayudarán en nuestro propósito de ganar más amplitud en el salón. Los materiales son determinantes para las sensaciones que se transmiten desde este cuarto, por lo que debemos evitar los de apariencia pesada, visualmente hablando, como las maderas nobles y oscuras. Los conjuntos tradicionales para exteriores, como los de fibras naturales o artificiales, se consolidan como los de mayor ligereza visual.
Un truco vistoso es utilizar sillones, cómodas y sofás con patas vistas, es decir, que dejen un buen hueco debajo, lo que aporta una notoria liviandad a todo el conjunto. Las mesas tampoco deben obstaculizar el campo visual, por lo que se recomiendan las de superficie de cristal.
Conviene tener en cuenta la iluminación artificial, evitando un único foco de luz y sustituyéndolo por varios de distintas intensidades. Dirige la luz hacia el techo para aumentar la profundidad visual. Existen varios tipos, desde la conocida luz blanca, hasta focos para rellenar los rincones con una luz más ambiental.
Teñir con té
El té en sus diferentes variantes es una sabrosa y reconfortante infusión. Pero aquí no acaban sus cualidades. También sirve como colorante natural. Transforma tus cortinas y tapicería de hilo y encaje con esta sencilla técnica que te enseña la decoradora Lucy Pereda.
El efecto del té en la tela
"El té ha servido desde hace años como colorante de telas delicadas como el encaje y el hilo y en la actualidad se ha vuelto a poner de moda", dice Lucy Pereda. "Les da a las telas una apariencia refinada y exquisita. Típica de la era victoriana", explica.
La técnica es muy sencilla:
Prepara el té del sabor y color que prefieras y vuélcalo en un recipiente de suficiente profundidad para sumergir la tela que quieras teñir.
- Antes de comenzar a teñir, haz una prueba con un pedazo de la misma tela que quieres transformar. Esto es debido a que hay muchas variedades de té con diferentes tonalidades y es posible que el tinte no responda a tus expectativas.
- Luego sumerge la tela completamente y déjala reposar por un rato.
- Retírala y enjuágala bien. ¡Eso es todo!
Crear ambientadores caseros
La decoración en el hogar exige no sólo una agradable visión fruto de la combinación de texturas, objetos y colores, sino también unos aromas agradables que hagan de la estancia en la vivienda un auténtico placer. El uso de plantas y flores para aromatizar una casa es una costumbre antigua que sirve tanto para mejorar la sensación de bienestar como para purificar el aire y alejar a ciertos insectos.
Las posibilidades de los ambientadores hechos a mano son muchas, pero antes debemos seguir una máxima: nunca excedernos en la combinación de esencias y dar toques ligeros, no demasiado penetrantes, para evitar ambientes recargados. Además, debemos saber que existen aromas que estimulan y otros que relajan. Dan serenidad la manzanilla, la melisa y la lavanda, mientras que el pino, el limón, el cedro, el romero y el enebro consiguen el efecto contrario, mucho más revitalizante.
Una fragancia para cada estancia
Otro punto importante es que los espacios domésticos exigen fragancias diferentes. Por ejemplo, para evitar mezclas de olores que afecten al gusto de los alimentos, tendremos que ser especialmente cuidadosos con los aromas de la cocina o el comedor. Nunca recurriremos a productos que se usen entre fogones, como aromas frutales o basados en especias, ya que podemos estropear el sabor de un buen menú.
Las fragancias florales son las que mejor casan con el salón o el cuarto de estar, así como los toques frutales y cítricos. En el dormitorio, la lavanda y la melisa favorecen la relajación; en cambio, las flores, fomentan el erotismo. En el cuarto de baño optaremos por fragancias frescas: limón, rosa, caléndula, menta o sándalo.
Web sobre estilo y decoración
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Cómo sugerir aromas en las habitaciones
Las técnicas son muchas y de complejidad variable. Lo más fácil y, a la vez, decorativo, es recurrir a un cesto de mimbre o a un plato cerámico grande, que rellenaremos con aquellas plantas, flores, hojas y especias que más nos gusten. Por ejemplo: hojas de eucalipto, ramas de hierbabuena, hojas de salvia, laurel o mirto, pétalos de rosa y algunos trozos de vainilla, canela y jengibre. Añadiendo un poco de alcohol o esencia de rosas conseguiremos reavivar la fragancia cuando ésta vaya perdiendo intensidad.
También se utilizan velas aromáticas de diferentes tipos y olores. No sólo se pueden comprar, también podemos recurrir a nuestras propias manos, pero en lugar de añadir sólo la cera durante el proceso de elaboración, podemos incorporar esencias y aceites, para que, al encenderlas, perfumen las habitaciones. Las barritas de incienso son otra de las opciones para los amantes de la aromaterapia. La variedad es muy grande, todo depende de nuestro gusto.
Otra manera es hacer ambientadores de modo natural. Para ello, no tenemos más que comprar un pequeño tarro de cristal, que también sea decorativo, y llenarlo con aceites esenciales aromáticos. Abrir el tarro periódicamente permitirá desprender fragancias muy agradables por todo el hogar. Los aceites se pueden mezclar y crear aromas variados, o bien diluir en alcohol, para atenuar su efecto.
Un popurrí aromático
Con la palabra de origen francés popurrí se denomina la mezcla aromática de flores y otros productos vegetales con perfumes y aceites. Este tipo de 'ambientador' tiene la doble ventaja de mejorar el olor de la estancia y, a su vez, decorarla. Las bolsas de popurrí se pueden encontrar fácilmente en tiendas especializadas y grandes superficies.
Utilizaremos pétalos de flores recolectados del jardín o de flores compradas, que dejaremos secar en frascos poco profundos con una capa de arena. Tras dos semanas se habrán secado. Otro sistema es utilizando toda la flor: se cuelga por el tallo boca abajo, sin las hojas, o bien todo un ramo atado y colgado al pomo de una puerta.
Una vez secas, introduciremos los pétalos en un tarro de cristal que completaremos con aceites aromáticos (de lavanda, laurel, jengibre, almendra, eucalipto, clavo, etcétera), piel de frutas (cítricos, por ejemplo, que ofrecen fragancias muy frescas), algunas especias, así como hierbas medicinales y aromáticas. Cuantas más combinaciones hagas, antes llegarás al perfume que estás buscando para tu casa.
Con un aceite fijador, por ejemplo, de sándalo, pachulí o bergamota, conseguiremos que el aroma permanezca durante más tiempo. Mezclados los ingredientes bien y una vez que hemos hallado un olor que nos convenza, meteremos todo en un recipiente cerrado herméticamente, que agitaremos al menos una vez al día. Pasado un mes, tendremos nuestro ambientador listo. Introduciremos la mezcla en bolsitas de tela decorada, que pueda transpirar, o en frascos de cristal, que abriremos cada cierto tiempo para esparcir la fragancia por las habitaciones.
Cosas sobre el Feng Shui
El Feng Shui es una antigua ciencia de origen oriental que se gestó a partir del estudio de diferentes energías terrestres tales como el magnetismo, la orografía, la climatológica, la influencia astral, etc. y cómo influyen sobre las personas a través de las construcciones en las que habitan o trabajan a lo largo de sus vidas. Así pues, este conjunto de técnicas tiene muy en cuenta los conceptos de espacio y tiempo con el fin de mejorar aspectos de nuestra vida como la salud, las relaciones, los estudios, etc.
Adentrarse en el aprendizaje del Feng Shui pone en tu mano la capacidad de armonizar correctamente tu hogar o tu negocio. Sin embargo, aplicar estas enseñanzas requiere, además de los conocimientos adecuados, cierto grado de experiencia, por eso es fundamental contar con la ayuda de un profesional que te atienda de un modo personalizado porque al igual que cada persona es un mundo, cada casa también lo es. Probablemente, no sabes hasta qué punto puede cambiar tu vida. Te damos algunas claves que guardan relación con su práctica.
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12 afirmaciones sobre el Feng Shui
1.- Vivir en un buen entorno nos puede garantizar una buena calidad de vida.
2.- Es primordial la ubicación de las montañas y el agua (edificios y calles en las ciudades) respecto a nuestras casas.
3.- Dependiendo de los grados geográficos hacia los cuales está orientada la fachada principal de tu vivienda o negocio, se producirá en ellos una serie de características energéticas más o menos favorables.
4.- El diseño de la construcción es muy importante para la distribución correcta de dichas características energéticas.
5.- La situación de tu puerta de entrada, además de balcones, escaparates y ventanas, puede proporcionar mejores o peores energías a las personas que viven en una vivienda o trabajan en un negocio.
6.- La distribución de las estancias que componen un hogar o negocio pueden mejorar su uso y el bienestar de las personas que las ocupan.En especial, el contar con un buena zona central despejada y bien comunicada con el resto de cuartos.
7.- La orientación del escritorio puede repercutir en mejores notas en los estudios de tus hijos.
8.- La ubicación y orientación de la caja registradora puede aportar mayores ingresos a tu negocio.
9.- El posicionamiento de la cama nos puede proporcionar un mejor descanso.
10.- La colocación del mobiliario principal de una cocina nos puede asegurar nuestra manutención.
11.- Los colores influyen sobre nuestro estado de ánimo y por consiguiente repercuten más o menos favorablemente sobre nuestros quehaceres diarios.
12.- La decoración adecuada nos transmite buenas vibraciones.
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